Conservar el español cuando tu hijo está escolarizado en el extranjero
Vivir en el extranjero es una ventaja innegable. Pero conservar el español cuando tus hijos estudian en una escuela internacional o en un liceo francés puede ser un desafío mayor de lo que parece: aquí tienes ocho consejos para lograrlo.
Vivir en el extranjero es una ventaja innegable: oportunidades profesionales, encuentros inesperados, culturas nuevas por descubrir. No vamos a enumerar aquí todos los beneficios de la expatriación, que son muchos.
En el caso de los niños, la escolarización en el país de acogida, ya sea en inglés en una escuela internacional o en francés en un liceo francés, dispara su nivel en lenguas extranjeras, hasta el punto de que estas acaban convirtiéndose en auténticas lenguas de trabajo. Tanto es así que conservar el español, la lengua de casa, puede volverse un desafío más difícil de lo que parece. Le ocurre a la familia sevillana instalada en Dubái cuyos hijos estudian en un colegio británico, y también a la familia mexicana de Singapur cuyos hijos siguen el currículo francés: al cabo de unos meses, los niños responden en inglés o en francés a las preguntas que se les hacen en español.
¿Cómo evitar que se pierda la propia lengua frente al torrente lingüístico al que se enfrentan un expatriado y sus hijos?
Quédate con nosotros, es justo lo que vamos a ver a continuación.
La mala noticia: una lengua se pierde si no se practica. La buena noticia: es muy difícil olvidar la lengua materna. Es como montar en bicicleta. Se puede perder fluidez y espontaneidad, se pueden olvidar cosas, puede que haya que buscar las palabras. Pero, en conjunto, la base permanece y vuelve muy rápido en cuanto uno se encuentra de nuevo en un entorno hispanohablante.
Sea cual sea la situación, existen maneras de trabajar las competencias lingüísticas. Sí, sí, incluso en la lengua materna. Puede incluso que las mejores: la distancia que crea la expatriación permite a veces, a menudo, observar la propia lengua con una mirada crítica (crítica en el sentido de analítica) que suele faltar cuando uno vive en su país. Pero ese es otro tema.

Aquí van, pues, ocho consejos que ayudarán a tus hijos a mantener su nivel de español incluso en el extranjero.
- Multiplicar los juegos de palabras y de vocabulario: crucigramas, Scrabble en español, el ahorcado, el clásico “Tutti frutti” o “Stop” que tantas familias latinoamericanas conocen, el rosco al estilo Pasapalabra. Las posibilidades abundan y permiten, en familia, mantener el español y enriquecer el léxico jugando. Existen numerosas aplicaciones para jugar juntos, incluso a distancia. Ideal para conservar el vínculo con los abuelos y primos que se quedaron en España, en México o en Argentina.
- Hablar español en casa, sencillamente. Si el niño está expuesto a otras lenguas en el colegio, hablar la lengua materna con sus padres puede constituir un refugio lingüístico ideal y, en cierto modo, lógico. La lengua materna está ligada al país de origen y, evidentemente, la familia es su mejor vector y su mejor transmisor.
- La propuesta anterior no siempre es viable, por razones diversas. Algunas familias, por ejemplo aquellas en las que conviven varias nacionalidades y varias lenguas, pueden optar por una lengua común que no es la lengua materna de los niños: pensemos en una madre colombiana y un padre alemán que se comunican en inglés. En ese caso, para que los niños conserven la familiaridad con el español, es importante mantener contacto con personas hispanohablantes. Pueden ser amigos o miembros de la familia, con quienes organizar conversaciones regulares e informales. Es también una buena manera de cuidar los lazos afectivos y de “mantener un pie” en el país de origen.
- Aprovechar el material disponible en internet. Nos lamentamos a menudo de que nuestros hijos pasan demasiado tiempo frente a las pantallas. ¿Y si el inconveniente se convirtiera en ventaja? El objetivo sigue siendo, por supuesto, limitar el tiempo de pantalla, pero ya que van a pasar un rato ahí, que sea con provecho: dibujos animados, series juveniles, pódcasts y canales educativos en español. Conviene estar atentos, eso sí: la oferta en la red es inmensa y la calidad no siempre acompaña. Existe contenido de calidad en español, aprovechable para reforzar los conocimientos de los más pequeños, pero hay que buscarlo y seleccionarlo con cuidado. Lo mismo vale para la televisión y los demás medios.
- Frecuentar los círculos hispanohablantes de tu ciudad. Claro, en principio uno se expatría para salir de su país, no para ponerse a buscar compatriotas nada más aterrizar. Sin embargo, puede ser interesante, y no solo por motivos lingüísticos, crear de vez en cuando lazos con españoles o latinoamericanos que viven en tu ciudad. Las ocasiones abundan: grupos de Facebook, asociaciones de españoles en el exterior, casas regionales, colectivos latinos, encuentros de Meetup, voluntariado en el consulado. Nostalgia del país, amor por la música en español, visitas guiadas, cenas en restaurantes españoles o latinoamericanos, encuentros y actividades entre niños: las posibilidades son infinitas. Y, por supuesto, la idea de fondo es matar dos pájaros de un tiro: encontrar situaciones donde hablar español resulte natural y fácil, y mantener así, sin darse cuenta siquiera, el nivel en la lengua materna.
- Recurrir a los dispositivos oficiales pensados precisamente para esto. Es la vía más directa y estructurada para crear un oasis de español en medio de la marea lingüística extranjera. El Ministerio de Educación español gestiona las ALCE (Agrupaciones de Lengua y Cultura Españolas), clases complementarias de lengua y cultura españolas destinadas a los hijos de residentes españoles en el extranjero, compatibles con la escolarización local. Y el Instituto Cervantes, presente en numerosas ciudades del mundo, ofrece cursos y actividades culturales, algunos pensados específicamente para el público infantil y juvenil. Una variante más institucional y más oficial que la propuesta anterior.
- Fijar un objetivo con una certificación oficial. Preparar los exámenes DELE (Diplomas de Español como Lengua Extranjera), expedidos por el Instituto Cervantes en nombre del Ministerio de Educación, da a la práctica del español un horizonte concreto y un reconocimiento internacional que acompañará al niño toda la vida, en particular de cara a los estudios superiores. Para las familias que desean ir más lejos, también existen fórmulas de escolarización española a distancia, como el CIDEAD, que permiten mantener un pie en el sistema educativo español desde cualquier lugar del mundo. Una manera excelente de mantener vivo el vínculo con la lengua materna.
- Por último, last but not least, Axiom Academic pone en contacto a las familias expatriadas con profesores titulados y estudiantes hispanohablantes de alto nivel que viven en tu país de residencia. Una clase particular es, a menudo, el punto de equilibrio ideal entre una escolarización completamente en la lengua materna y las múltiples actividades que acabamos de recomendarte, porque permite centrarse de verdad en las necesidades específicas de cada niño: vocabulario, ortografía, expresión escrita, lectura o preparación de un examen DELE.
Cómo te acompaña Axiom Academic
Axiom Academic acompaña a las familias expatriadas en todo el mundo con clases particulares a medida, presenciales o en línea. Para mantener el español de tus hijos escolarizados en una escuela internacional anglófona o en un liceo francés, seleccionamos profesores hispanohablantes cualificados que adaptan cada clase al nivel, la edad y los objetivos del niño, desde la conversación hasta la preparación de los exámenes DELE. La primera lección cuenta con garantía de satisfacción: si no quedas convencido, te devolvemos el dinero. Escríbenos y hablemos del proyecto lingüístico de tu familia.
Puntos clave del artículo
- Juegos de palabras y hábitos en familia para practicar español a diario
- Hablar español en casa y mantener contacto regular con hispanohablantes
- Contenido digital en español seleccionado con criterio
- Círculos hispanohablantes locales: asociaciones, casas regionales, grupos de expatriados
- Dispositivos oficiales: ALCE del Ministerio de Educación e Instituto Cervantes
- Certificaciones DELE y escolarización a distancia (CIDEAD) como objetivos concretos
- Clases particulares a medida con profesores hispanohablantes de Axiom Academic








